Referencias del estudio
Cada referencia se fotografía en el taller o en el almacén de Ochoa Alta, con luz de ventana y sin retoque de color. Las medidas que ves corresponden al ejemplar real, no a una media del catálogo.
Ref. BH-114 · Roble macizo
Estructura secada al aire y tapizado en lana virgen hueso. Probada en un salón de 14 m² antes de fijar la altura del asiento.
Ref. BH-207 · Fresno macizo
Cantos redondeados y acabado mate. La medimos en recibidores estrechos para confirmar que el diámetro no estorba al paso.
Ref. BH-330 · Lana virgen
Pelo corto y trama tupida, pensada para comedores de uso diario. El tono varía ligeramente entre ejemplares por la fibra sin teñir.
Ref. BH-402 · Gres esmaltado
Cocida en horno de taller danés. Revisamos cada pieza al recibirla y apartamos las que no pasan el control de esmalte.
Ref. BH-518 · Lino lavado
Lino lavado en taller finlandés, con costura reforzada en las esquinas. Se ablanda con los lavados y no necesita plancha.
Ref. BH-601 · Roble y lana
Banco bajo, perchero y bandeja de gres. Lo montamos en un recibidor de 3 m² para comprobar que se podía circular sin rozar.
Las series se renuevan por temporadas y algunas referencias no vuelven. Si una pieza te interesa, escríbenos y te confirmamos si queda en almacén o si entra en la próxima reposición.
Quiénes somos
Berta Hedström Imports nació de una costumbre sencilla: visitar talleres familiares en Suecia, Finlandia y Dinamarca antes de decidir qué merece viajar hasta aquí. No trabajamos con catálogos de distribuidor ni con stocks de almacén. Elegimos butacas de roble macizo, mesas de fresno, alfombras de lana virgen y vajilla de gres pieza a pieza, y anotamos quién las hizo, con qué material y en qué taller.
Ese trabajo previo es lo que nos permite responder con precisión cuando alguien nos escribe con un salón pequeño, un recibidor estrecho o un comedor de uso diario. Preferimos decir que una pieza no encaja antes que enviarla y dejarla en un rincón.
El tono de nuestras conversaciones es el mismo que el de las fichas que acompañan cada envío: directo, sin adornos, con medidas reales en centímetros y notas de cuidado escritas para durar años, no para una temporada.
01
Cada serie es corta. Cuando se agota, esperamos a la siguiente visita al taller antes de reponer.
02
Material, medidas reales y notas de cuidado. Sin promesas que el objeto no pueda cumplir.
03
Embalaje reforzado para muebles y cerámica, con portes y plazos explicados antes de confirmar.
Historia del estudio
No hubo un plan de expansión. Hubo encargos concretos, talleres que respondían tarde y una libreta con medidas anotadas a mano. Estos son los momentos que explican por qué hoy trabajamos como trabajamos.
El primer pedido fueron seis butacas de roble para un piso reformado en Madrid. Vinieron sin ficha técnica, sin medidas fiables y con un embalaje que dejó marcas en dos patas. Aprendimos que importar bien no es encontrar el mueble, sino documentarlo antes de que salga del taller.
Empezamos a exigir a cada taller una ficha con material, medidas reales en centímetros y notas de cuidado. Al principio era una hoja escaneada; hoy es un documento que acompaña a cada butaca, alfombra o juego de gres. Cambió la conversación con el cliente: ya no se compraba una foto, se compraba una pieza concreta.
Dejamos de trabajar con intermediarios y pasamos a tratar directamente con talleres familiares en Suecia, Finlandia y Dinamarca. Menos volumen, más control. Cuando un taller no podía garantizar el secado del fresno o el tintado de la lana, simplemente no entrábamos en esa serie.
Centralizamos la recepción en España peninsular y montamos un sistema de embalaje con esquineras, separadores para cerámica y film transpirable para textiles. Las roturas bajaron de forma notable, sobre todo en vajilla de gres y mesas auxiliares de fresno con cantos redondeados.
Renovamos el catálogo por temporadas. Cada pieza tiene una referencia discreta y un número de unidades que rara vez supera la decena. Cuando una serie se agota, no siempre vuelve: depende del lote de madera, del hilado disponible y de la carga del taller. Preferimos decirlo antes que prometer una reposición que no podemos cumplir.